ACELA filial Neuquen








¿Qué pasa en el intestino de los celíacos?
Lic. Fabiana Echevarría. Nutricionista
Asesora de ACELA Filial Neuquén


 
La Enfermedad Celíaca es una intolerancia permanente a un conjunto de proteínas – las prolaminas -  presentes en el trigo, avena, cebada y centeno, que presentan personas genéticamente predispuestas. El consumo de estos cereales provoca la atrofia de las vellosidades intestinales con la consecuente mala absorción de nutrientes.

Los invitamos a conocer un poco mas sobre el intestino y lo que sucede cuando una persona es celíaca y no está diagnosticada o cuando un celíaco no realiza el tratamiento.

 
¿
Qué es el intestino y cual es su función?

El intestino delgado es un tubo muy largo, de aproximadamente 7 a 8 metros, que se ubica en el abdomen y está formado por el duodeno, el yeyuno y el íleon.

Sus funciones son la digestión y absorción de los alimentos y también tiene funciones de secreción, protección y regulación por mensajes químicos.

En el duodeno predomina la función digestiva y en el yeyuno la función absortiva.

Debido a su gran extensión el intestino se dispone en asas y la superficie de absorción se multiplica mediante el plegamiento de la mucosa  formando prominentes vellosidades. Los elementos absortivos son los pliegues de la mucosa, las vellosidades y las microvellosidades, visibles al microscopio que forman el llamado ribete en cepillo; se logra así una superficie que puede llegar a los 100 metros cuadrados.

 
¿Cómo digerimos los alimentos que comemos?

La digestión  prepara a los alimentos para que sean absorbidos y de esa manera  la energía y los nutrientes que contienen puedan ser utilizados por el organismo.

La digestión comienza en la boca, con la masticación que permite desmenuzar para que los jugos digestivos realicen su actividad. En la boca, con la saliva, comienza la digestión de los hidratos de carbono. Luego, en el estómago, los jugos gástricos comienzan la digestión de las proteínas y a través del píloro, los alimentos llegan al duodeno.

En el duodeno vuelcan sus secreciones el páncreas y el hígado y junto a las enzimas intestinales completan la digestión de los hidratos de carbono, proteínas y grasas.

Las enzimas digestivas son la maltasa, lactasa y sacarasa que permiten digerir el almidón, la lactosa – azúcar de la leche - y la sacarosa – azúcar común – respectivamente; la aminopeptidasa y dipeptidasa completan la digestión de las proteínas transformándolas en aminoácidos y la lipasa intestinal actúa sobre las grasas.

 
La absorción:

La absorción permite que los productos finales de la digestión – azúcares, ácidos grasos, aminoácidos, vitaminas, minerales, agua – “entren” al organismo para ser metabolizados, utilizados. El yeyuno y el íleon son los órganos encargados de realizar la función de absorción.

 
¿Qué pasa en el intestino de un celíaco sin tratamiento?

Cuando una persona es celíaca y come trigo, avena, cebada o centeno, se forma una proteína que se une anormalmente a las prolaminas. Se forma entonces en el intestino un complejo proteico que no es reconocido por el sistema inmunológico, los linfocitos T actúan generando una reacción inflamatoria y las células intestinales agredidas no maduran y se produce la atrofia de las vellosidades.

Las vellosidades intestinales no pueden realizar sus funciones de digestión y absorción.

La falla de disacaridasas, especialmente lactasa, provoca una alteración en la digestión y el pasaje de productos sin digerir determinan la aparición de diarrea.

Las grasas que no son digeridas ni absorbidas se eliminan con la materia fecal provocando esteatorrea; hay mala absorción de prótidos.

Hay mala absorción de ácido fólico, vitamina B12 y de hierro lo cual provoca la aparición de anemia; hay mala absorción de calcio y vitamina D, factores que favorecen la aparición de trastornos del metabolismo óseos como osteomalacia y osteoporosis. La deficiencia de zinc disminuye el crecimiento, la cicatrización, la inmunidad.

Se produce un estado de malnutrición por déficit de diversos nutrientes que puede tener manifestaciones muy variadas.

 
Afortunadamente existe una solución

La Enfermedad Celíaca no es curable pero es tratable. El tratamiento consiste en una alimentación que excluya a las prolaminas. La dieta se conoce como “libre de gluten”.

La dieta será progresiva, ya que un intestino agredido necesita tiempo para recuperarse. El nutricionista realizará la indicación de los alimentos que se incluirán en cada etapa y de esta manera el intestino irá recuperando su funcionamiento normal.

La persona celíaca que realiza el tratamiento es una persona sana con un cuidado especial en su alimentación.

  
[volver a La Enfermedad Celíaca]



agosto - 2009