Juntos, Hablemos de la Salud Gabriela Godoy
El
camino del conocimiento y la aceptación de la Enfermedad Celíaca
implica un gran esfuerzo de todos aquellos que se ven afectados directa
o indirectamente.
La patología encierra diversos aspectos que van más
allá de los síntomas, diagnóstico y tratamiento adecuados, tiene un
profundo impacto en la psiquis relacionado al cambio de hábitos
alimentarios pura y exclusivamente, porque de eso se trata, la salud
plena y completa depende de una alimentación especial. Aquí
es donde surgen las ambivalencias, salud sin ser o sentirse diferente
ante la mirada de los demás integrantes de la sociedad, que dicho sea
de paso, no colaboramos demasiado para que esa aceptación sea rápida y
libre de complejos.El
desconocimiento, el poco deseo de comprensión y la falta de interés son
un común denominador que afecta y mina progresivamente el camino de la
educación.Las preguntas son amplias y diversas, desconectadas de todo sentido común ¿Es contagiosa? ¿Me hará mal esta comida? ¿Qué es una harina sin gluten? ¿Esta comida especial contiene medicamentos? Ó ¡no gracias, yo no estoy enfermo! Como
si alguien cuestionara al hipertenso por evitar las comidas sin sal o
al diabético que limita su alimentación a un estricto control de la
glucosa.Lo
cierto es que el alimento es el centro de nuestra vida, pero en la
medida que todos y cada uno de nosotros nos demos cuenta de que no por
comer distinto, somos diferentes y colaboremos en la difusión de lo que
significa ser celíaco, el tránsito del celíaco será mucho mas fácil y
llevadero.Entonces ¡¡a cambiar la mirada!!
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