ACELA filial Neuquen








Evitemos la discriminación
Dra. Susana Sánchez de Buceta

En casi todas las actividades que realizamos en sociedad se presentan situaciones en las que está presente la comida. Si por algún motivo (diabetes, dieta hipocalórica, condición de celíaco, hipertenso, etc.) tenemos que consumir una alimentación diferente; ante los ojos de todos los presentes,  uno se siente tan diferente como lo que está comiendo.
Por esto,  comer en la casa de algún amigo o familiar, en comedores escolares y lugares públicos, pueden resultar situaciones  problemáticas y desagradables cuando deberían ser momentos para nutrirse y relajarse.

En los diferentes sitios que no son nuestro hogar (en el que tenemos todo organizado), podemos observar diferentes actitudes de las personas a cargo de preparar y servir alimentos y bebidas.  Aquellas personas que se interesan por saber que alimentos sí pueden ofrecer, a menudo necesitan que estemos disponibles para darles información, listados de alimentos permitidos, y a veces el alimento mismo ya que si bien pueden responder positivamente a la situación planteada, a veces no disponen de la materia prima para hacerlo.

También hay quienes ante algo diferente nos evitan, evitando así que les ocasionemos una preocupación o actividad extra que no les interesa realizar, o de la que no se sienten capaces de hacerse cargo. Reaccionan tanto ofreciendo alimentos prohibidos, como ignorando al que come diferente ya que no es su problema.

 Ante estas reacciones,  muchas personas manifiestan sentirse discriminadas.

Cualquiera sea la actitud de los otros, primero debemos pensar en la nuestra. ¿Qué nos pasa a nosotros? A nadie le gusta tener que comer diferente, tanto para el celíaco como para las personas que tienen un celíaco a su cargo, no resulta agradable tener que explicar lo mismo una y otra vez,  o esperar la respuesta de nuestro interlocutor para reaccionar en consecuencia. Nos gustaría comer lo mismo que todos y no pasar por estas situaciones.

Esta no es la realidad. La realidad es que debemos enfrentarnos a diario a diferentes situaciones que no nos resultan fáciles de resolver, entonces ...

Según el diccionario “Discriminar” significa Diferenciar, Separar, y es sinónimo de distinguir. ¿No es lógico que los demás piensen que somos diferentes, si es una realidad que en la forma de alimentarnos somos diferentes?

Entonces..... pensemos en poner lo mejor de nosotros para generar en los demás respuestas positivas. No nos dejemos abatir por la respuesta adversa. A veces podemos mostrar la información que tenemos disponible para que los otros no tengan miedo de lo que es diferente.

Cuando informamos, tanto con palabras, listados, certificados médicos, notas de nutricionistas, etc. estamos ayudando a las personas que no son celíacas a entender nuestras diferencias en relación a lo que es para nosotros una alimentación sana y les damos la oportunidad de poner lo mejor de ellos para acompañarnos. Pero tengamos claro que somos diferentes en la forma de alimentarnos, y que es para toda la vida.  Comencemos por discriminarnos nosotros mismos. No cometamos el error de abatirnos si sabemos que comiendo los alimentos permitidos gozamos de un estado físico saludable.

No pongamos en los otros lo que nos toca resolver y tratemos de actuar ante las diferentes situaciones en la forma más favorable posible. “           
 

[volver a Artículos]



agosto - 2009